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ARNOLD HARBERGER, PADRE DE LOS "CHICAGO BOYS" (PARTE I) Print E-mail
Wednesday, 22 October 2008 17:53

Arnold Harberger

Arnold Harberger: “La lucha contra la extrema pobreza fue la estampilla de Miguel Kast”

 

- El padre de los “Chicago Boys” se considera un completo admirador del trabajo que hicieron un puñado de jóvenes en los inicios de los años 70`s, en pos de establecer un sistema económico ordenado y eficaz.
- Cree que Chile ha logrado ocupar un importante sitial en el exterior por haber sabido ocupar el corazón y el intelecto en las políticas públicas.

 

El reconocido economista norteamericano, Arnold Harberger, estuvo de paso por Chile para asistir a la Cena 25º Aniversario de la Fundación Miguel Kast. En su corta y apretada agenda se dio un tiempo para recibirnos en la habitación de su hotel y conversarnos sobre Miguel Kast y la crisis financiera y económica que azota por estos días al mundo. A sus 84 años de edad guarda una energía envidiable, conservando un gran interés por seguir expandiendo su conocimiento que lo hizo acreedor del título de “padre de los Chicago Boys”. Muy sereno y con el carisma propio de un académico, nos explica los alcances de la situación actual, su admiración por Chile, su desarrollo económico y la estabilidad alcanzada y, además, expresa palabras de elogio hacia la persona de Miguel Kast, sindicado como un luchador en contra de la pobreza, bajo la disciplina y la virtud de haber sabido focalizar y llevar a cabo un completo e innovador sistema de evaluación de proyectos que permitió una correcta asignación de recursos públicos en materias sociales.


Usted ha mencionado que Miguel Kast fue un motor importante en el desarrollo económico de Chile después del año 73 ¿Cuál es el aporte de Miguel en este sentido?

-Desde mi perspectiva uno de sus principales aportes fue la institución del sistema nacional de inversiones, que tuvo como objetivo un sistema de evaluación de proyectos. Detrás de ello estaba el curso de la Universidad Católica, dirigido por Ernesto Fontaine, que entrenaba a profesionales chilenos que después se repartieron en diferentes instituciones del Estado, haciendo ahorrar muchos dólares a Chile.

- Desde un punto de vista más amplio que el personal, la contribución de Miguel fue que dentro del Gobierno de Chile su voz era la más ferviente, la más importante en tratar de luchar contra la extrema pobreza y aquello es su estampilla más fuerte y permanente.

Por ejemplo con la confección del mapa de la extrema pobreza, inédito a esta esa fecha en nuestro país…


El mapa solamente era un mapa. Era únicamente para identificar quiénes eran y dónde vivían (los pobres), pero lo importante era un conjunto de políticas económicas que trataron de focalizar el gasto social del gobierno hacia ese grupo de extrema pobreza.

En el ámbito personal, ¿Cómo lo recuerda?

La característica más evidente de él era su enorme energía. Parece que nunca paraba de trabajar y podía manejar muchas cosas a la vez.

¿Había algo especial en Miguel que lo distinguiera por sobre el resto?


Como dije, tenía energía. Había también un grupo que llegó con él de la misma edad, por ejemplo, Juan Carlos Méndez, Sergio de la Cuadra, entre otros. Yo no distinguiría tanto la juventud de Miguel Kast, sino el hecho de su muerte tan prematura y con una carrera tan brillante. Fue una verdadera tragedia para su familia y para todo el país.

 

LA FUNDACIÓN MIGUEL KAST Y CHILE EN EL EXTERIOR

¿Cree usted que la Fundación Miguel Kast es un elemento importante para la mantención de su legado?

Yo creo que en este mundo las personas se olvidan rápidamente de la gente. Así que pienso que no es muy común que una persona que haya hecho algo importante tenga este tipo de reconocimiento (por la Fundación). Miguel merece tres veces esto. Pero es muy positivo que tengamos esta memoria de él y, además, es un recuerdo de que en ese período había en el Gobierno gente que trataba de dar a los más pobres, y a los hijos de ellos, mayores oportunidades y posibilidades de surgir en la vida para un mejor futuro.

En políticas públicas actuales una fundación como ésta, ¿podría a llegar a tener influencia en la toma de decisiones?

Yo no sé. Usted debería preguntarle a la gente acá en Chile.

Pero a nivel global, ¿cuál debería ser el aporte- más allá del teórico- de una fundación como ésta u otras semejantes?

Creo que una fundación de este tipo tiene acciones directas que llegan a familias y entidades y hacen cosas para tratar de darles una mayor esperanza y una posibilidad de esforzarse para subir en la vida. Es una cosa que ustedes han hecho. Es una realidad, apoyando iniciativas se puede ayudar, pero muchas veces la intención no tiene ningún efecto. Sin embargo, creo que la conciencia de la gente es muy importante. Uno puede ir a cualquier centro financiero del mundo y encontrar ahí a centenares de personas que casi nunca piensan en la situación crítica de la humanidad. La caridad no es un atributo en su manera de pensar. Entonces la idea de tener un grupo que trate de favorecer a los más desposeídos es muy positiva. Pero la mayoría tiene mucho de corazón y poco de cerebro (risas). En Chile hay una gran virtud: se ha mantenido el corazón, pero también el intelecto y eso es fundamental.

Y respecto a ello, ¿Cómo ven a Chile en el extranjero, a partir del desarrollo económico establecido en el año 73?

Chile tiene una gran fama en Latinoamérica y en el mundo. Es un país que ha hecho con mucho éxito el retorno a un sistema político representativo que en lo económico ha mantenido una calidad muy alta. Esto no quiere decir que los gobiernos no cometan errores, pero al pensar en una nota relativa con otros países, el desarrollo del Chile ha sido ejemplar.



Por Víctor Hugo Moreno

 

Leer la segunda parte de la entrevista a Arnold Harberger