Miguel Kast falleció hace 28 años, el 18 de septiembre de 1983 después de dedicar toda su vida profesional al combate a la pobreza. ¿Qué diría hoy frente a las manifestaciones estudiantiles? ¿Qué pensaría de la discusión sobre el lucro en educación? ¿Cómo tomaría la agenda social del Gobierno? ¿Estaría preocupado por la aparente pérdida de vigencia de un modelo que él contribuyó a crear?
Una de las características de Miguel era la fuerza y convicción de sus ideas, pero también la coherencia de éstas.
Quienes trabajamos con él y llegamos a conocerlo profundamente pensamos que Miguel estaría más bien viendo las oportunidades que ofrece esta extendida discusión pública acerca de la educación, que sus peligros. Estaría atento a la evolución de la desigualdad y rebelde frente a la persistencia de grupos que siguen viviendo en la extrema pobreza.
Trataría de lograr consensos en torno a la necesidad de acometer la tarea de acabar con la pobreza desde la base, vale decir las personas que viven en la indigencia. Por eso estaría muy contento con el envío al Congreso de un proyecto de ley que establece en Chile el Ingreso Ético Familiar, proyecto que fue concebido por los equipos técnicos del Ministerio de Planificación bajo la dirección de su hijo Felipe Kast. Recordemos que Miguel concibió el año 1982, en medio de una severa crisis económica, una asignación social a los más pobres llamada subsidio único familiar, que está vigente hasta hoy. Ahora estaría luchando porque las 150 familias más pobres de Chile recibieran esta ayuda del Estado.
El Ingreso Ético Familiar evoluciona desde políticas sociales de carácter asistencial bajo el concepto de protección social, que han cumplido un importante papel hasta ahora, a políticas de promoción social, donde no solamente se apoya a los más pobres que no tienen ingresos, sino que además se premia a quienes hacen un esfuerzo por salir de esa condición. Por ejemplo, subsidiando la contratación de mujeres que estaban inactivas y logran insertarse en el mundo laboral o premiando a los niños de esas familias que exhiben progresos en su rendimiento escolar. Estaría contento de que Chile siga innovando en política social.
Como un conocedor de las condiciones en que viven los más desvalidos de nuestra sociedad, fue autor, junto a Sergio Molina, del Mapa de la Extrema Pobreza. Miguel Kast habría detectado que el problema más grave del 10% más pobre en Chile es la falta de oportunidades para trabajar. Sabría que el mayor factor de desigualdad está allí y abogaría porque se implementaran políticas que logren que en los hogares pobres haya al menos dos perceptores de ingresos. Sabría que la alta desigualdad que hay en materia de ingresos autónomos (más de 50 veces entre el decil más rico y el más pobre) se reduce sustancialmente al sumar a esos ingresos los subsidios del Estado (13 veces), lo que reafirmaría su convicción de que políticas sociales focalizadas en los más pobres son la mejor herramienta para reducir la desigualdad.
Por lo anterior, aunque siempre se mostraría dispuesto a ayudar con subsidios a los grupos más vulnerables como lo hizo durante toda su vida, sería muy cuidadoso con que el financiamiento de ese nuevo gasto no perjudicara las posibilidades de obtener empleo de los más pobres. Esa es la perspectiva con que Miguel miraría la actual discusión acerca de la necesidad de una reforma tributaria que aumente los impuestos a las empresas.
Estaría también preocupado por la actitud de una sociedad que exige más beneficios pero no quiere asumir sus deberes; observaría con preocupación la entrega de recursos a más personas, restando con ello la focalización en los más necesitados.
Pero, por sobre todo, Miguel estaría viendo el vaso medio lleno, maravillado de que tantos jóvenes de familias modestas de nuestro país estén en las universidades y centros de educación superior, y buscando formas para resolver a esas familias la pesada carga financiera que ello les significa. Defendería a brazo partido la educación privada, con y sin fines de lucro, y se preocuparía de que en todos los niveles educativos se entregara una mejor calidad, tanto en los establecimientos públicos como en los privados.
Miguel Bejide
Fundación Miguel Kast
Luis Larrain
Libertad y Desarrollo

