El Subsecretario de Economía nos explica la importancia que tiene en su intenso trabajo en el Ministerio la figura de Miguel Kast. Más allá del legado técnico, cree que hay que detenerse y observarlo como un verdadero ejemplo de vida. En esta entrevista, también, reflexiona sobre las principales áreas del pensamiento económico de Kast en temas de contingencia como alzas tributarias o elaboración de subsidios.
Tomás Flores siente una gran gratitud hacia la figura Miguel Kast. Si bien no logró conocerlo, el legado que dejó para él es muy importante, y es por ello que día a día intenta impregnarle a su equipo asesor su ejemplo. Flores está convencido que más allá del pensamiento económico y el trabajo en políticas públicas que Kast logró en su corto, pero intenso, paso por el Gobierno Militar, se encuentra un estilo de vida que debiera replicarse en las nuevas generaciones. El Secretario de Estado intenta adentrarse en las ideas de Miguel y hacerlas presente en los temas que dominan la agenda pública.
¿Qué es lo primero que se le viene a la mente cuando se le menciona el nombre de Miguel Kast?
Cuando se habla de Miguel, para mí, es un ejemplo de vida. No tuve la oportunidad de trabajar con él directamente. Entré a estudiar a la Escuela de Economía (de la Universidad de Chile) el año 83. Sin embargo, tuve la oportunidad de trabajar con personas cercanas a él como Cristián Larroulet, quienes me traspasaron el conocimiento de su persona.
Creo que es un ejemplo de vida por los testimonios que he escuchado. Cada vez que se mira una política pública en Libertad y Desarrollo estaba el ejemplo de lo que Miguel hubiera dicho. Se reitera hasta hoy en reuniones, en donde se enfrentan diversos temas relacionados con él. Y también como profesor de la universidad y en ver lo que él escribió. Por ejemplo, hay un texto del Centro de Estudios Públicos, donde no solo tienes un diagnóstico de la situación de pobreza y seguridad social, sino que en pocas líneas una solución a los problemas. Hay un armazón del sistema de seguridad social privado. En este documento (CEP) tú te das cuenta de la nitidez que tenía sobre la magnitud del problema y cómo enfrentarlo.
¿En donde, entonces, radicaría la gran particularidad de Miguel, que lo hacía tan especial y lo marcaría como un gran personaje a lo largo del tiempo?
Como decía, es un verdadero ejemplo de vida. Y después, se agrega otro elemento: la pasión de vivir. Eso te marca. Trato de transmitirle al equipo asesor esa pasión de vivir. Que lo tomen así, no como un trabajo más. Esto no es como desarrollar una división de consumo en un banco, esto es de verdad cambiarles la vida a las personas. La intensidad con la que trasmitía eso Miguel era inigualable. No solo hay que abordarla con la razón, sino también con la pasión
¿Cómo cree que siendo tan joven haya logrado tanta responsabilidad en los altos cargos que ocupó en el Gobierno Militar?
Se dieron dos cosas. Durante el Gobierno Militar no era raro nombrar en altos cargos a personas jóvenes. Para un militar, una persona de 30 años ya asume mando. A diferencia de los civiles, que asumimos cargos de ministros a los 50 años o más, con una larga carrera a cuestas; para un militar nombrar a una persona joven con mando, es lo más natural del mundo. Piensa el caso de Hernán Buchi, que también es un ejemplo de vida, se nombra ministro de Hacienda a los 35 años. Se dio esa circunstancia histórica. Y dio buenos resultados.
¿Cuál es la influencia de la escuela de Chicago en la formación de Kast y tantos otros economistas que pasaron por sus aulas?
Lo que puedes apreciar con el legado de quienes se formaron allí, es que la economía tenía un ámbito en el cual no había partido político. Por ejemplo, si una persona tiene un problema en un apéndice, no importa si el médico es del partido comunista u otro, lo que importa es resolver el problema. Y el procedimiento para resolver el problema da lo mismo el partido al que pertenezcan. Una particularidad de quienes se educaron en esa escuela, en esa época, era algo que era muy distinto al pensamiento de ese momento. Por ejemplo, la Escuela de Economía de la Universidad de Chile se partió en dos en ese tiempo: una liberal y otra marxista, que se fueron literalmente a casas distintas.
Hoy nos damos cuenta algo que en Chicago enseñaban 30 años atrás. Si tú fijas un precio las consecuencias son muy nítidas. Se pueden ver desde un ángulo mucho más técnico. La gran ventaja que le dio a esto, es cuando logras el convencimiento técnico de cómo funciona el mercado, te conecta con economistas de otros países con realidades distintas, y puedes aprender de los errores de otros.
¿Cómo se lograba separar, con esa visión más técnica, la economía y el contexto político de choque de dos grandes sistemas, como el marxista y el liberal?
Estuvo muy ligado. Uno de los principales logros en esta materia es que hoy en día ningún economista se atrevería a decir que no es tan malo tener inflación. En esa época había muchos economistas prestigiados que decían que no era malo tener inflación, y que -de hecho- era señal de que a la economía le estaba yendo bien. A Miguel le tocó un mundo muy difícil, en ese aspecto. Hoy, en cambio, la brecha entre ministros de Hacienda de la Concertación y nosotros, por ejemplo, es muy pequeña.
¿Tuvo algo que ver Miguel Kast con ese consenso en temas económicos que se ha ido produciendo a lo largo del tiempo?
Claro, eso es parte de la herencia de Miguel, pues en desarrollo social, por ejemplo, el tema de la seguridad social y la manera de cómo se combate la pobreza tiene que seguir criterios fundamentales. Si te importa un problema, hay que medirlo; te interesa la pobreza, hay que medirla. Por ende, te preocupa un problema, mide, por eso es tan importante el mapa de la pobreza.
¿La focalización es parte de esa herencia?
Desde luego, cuando te preocupa la pobreza en general, pero no sabes bien quiénes son, generas instrumentos que tienen filtración, y le llega ayuda a personas que no la necesitan, y no se prioriza a quienes sí la necesitan, y por lo general son quienes están más alejados del Estado.
¿Cuál es el gran legado económico de Kast?
Poder enfrentar la pobreza en un contexto profesional y técnico, es algo que nos acompaña hasta el día de hoy. El eco de las palabras de Miguel sigue resonando en las oficinas públicas. Recuerdo siempre una pelea que él daba con la asignación familiar. Antes la podía cobrar cualquiera y era muy difícil cortar el cobro, y el se dio cuenta que solo la recibían los asalariados, pero muchas de las personas pobres no tenían ni contrato de trabajo; por lo tanto había que crear otro sistema: el subsidio único familiar. En consecuencia: focalización, medición, serie sistemática a lo largo del tiempo, son de los legados mas importantes.
En temas de medición también pueden existir discrepancias. Hace unos años se dio con los niveles de pobreza dados por el Gobierno de Michelle Bachelet y Libertad y Desarrollo.
Miguel si hubiera estado vivo, él mismo hubiera levantado la mano para decir: saben la medición que hicimos antes ya no sirve tanto. La realidad que le tocó era un Chile con un ingreso per cápita cercano a los mil dólares, un décimo de lo que hay hoy. Nuestro país cambió entre medio, por tanto los instrumento y las características de las personas pobres son distintas; por ejemplo en el próximo Censo, ya no preguntáremos si la gente tiene televisión. En ese aspecto hay que ir adaptando las mediciones.
En temas de subvención estatal Miguel a lo largo de su paso, sobre todo como ministro del Trabajo, apuntó bastante en ese aspecto. ¿Podría pensar ahora en un subsidio más fuerte, por ejemplo, a la demanda en educación?
Por supuesto. En este sentido es que la subvención, digamos el corazón de ella, es darle la libertad al padre de poder elegir, la importancia sobre todo de las personas más modestas de darles la posibilidad de elegir, en qué colegio educo a mis hijos, en que hospital me atenderé. ¿Por que los más pobres no pueden hacerlo?
Mideplan ahora está llevando a cabo políticas bastante específicas, ¿se pueden lograr avances a nivel macro con ello?
Si claro, uno de los avances que logró Felipe Kast es poder hacer un seguimiento a las personas pobres. La Concertación empezó a ver que la tasa de pobreza no seguía bajando, y no se podía bajar más. Felipe Kast miró a los pobres, por ejemplo, con su Rut en el tiempo, y se dio cuenta que había una gran movilidad: pobres que dejaron de serlo, y otros que llegaron a ser pobres. Y ahí se plantea la siguiente interrogante: qué cosas hacen que la puerta de la pobreza se abra y se cierre. Preguntarse, esa familia por qué es pobre y cómo sacarlos de ahí. Las razones porque las personas son pobres son diversas y por tanto requieren una ordenación de instrumentos para sacarlas de esa situación.
Sobre la libertad, ¿dónde queda la regulación, son dos elementos que se pueden topar?
Efectivamente, si tú avanzas en crear una economía de mercado, en donde las personas tiene que elegir, tienes que proveer la regulación para que el mercado sea lo más competitivo posible. Hoy estamos en proceso de regular los mercados masivos de consumo. Lamentablemente, la población no entiende lo que lee, y la gente ahora accede a productos que antes estaban vedados. Se produce una miopía financiera, en la cual la persona se fija solo en la cuota y no en la tasa de interés que hay en esa cuota. En los nichos de mercados pequeños hay tasas de 50 por ciento, en personas más informadas puedes llegar al 10 por ciento. Existe una falla de mercado en términos de cómo las personas eligen y terminan eligiendo lo que no les conviene tanto. Existe un rol del Estado en incrementar la información, para que esa persona pueda elegir igual que el más educado. Parte del programa del Sernac es la educación financiera a las personas. Un mercado competitivo no es sinónimo de ausencia de regulación, es sinónimo de las regulaciones que permitan que ese mercado funcione
¿El impulso competitivo que lleva su cartera apunta en esa dirección?
Eso está impregnado profundamente en ese sentido. Si eres una empresa grande puedes abrir un negocio rápidamente, pero para el pequeño empresario es muy complicado, arriesgando capital personal. En Chile hay 500 mil personas que amplían el giro con su Rut, si a esa persona le va mal, pierde su casa; en cambio si una persona más educada forma una sociedad a parte, no pierde su casa. En el caso de la CORFO, nosotros detectamos que parte importante de los préstamos iban a empresas grandes, no pequeñas. Si Miguel estuviera acá, ya nos hubiera retado a todos para que estas cosas no se produjeran.
Se aprecia que Miguel está muy fuertemente presente en todo este tipo de debates.
Efectivamente. Hay principios. Por ejemplo, acá vimos el gasto que había en galletas en el ministerio. Llamé a las personas y mostré un quiosco que hay en frente, y pregunté quién paga las galletas: la señora que está al frente con sus impuestos, es plata de ella, de esa señora.
Sobre los problemas actuales y el pensamiento de Kast
Desarrollo, educación, generar una sociedad, una buena sociedad, conceptos fundamentales en el pensamiento de Miguel: ¿Se ha logrado o vamos en camino a esa buena sociedad?
En eso estaba el poder abrir al sector privado la posibilidad de participar del proceso educativo que ha permitido la ampliación de la oferta sustancialmente; pero va más allá de eso. Uno va mirando las distribuciones del ingreso, generación tras generación, paulatinamente Cada generación que va naciendo es más igualitaria que la anterior. Por ejemplo yo y mi secretaria, probablemente el salario mío es ocho veces más que el de ella, y 5 años más será igual; pero nuestros hijos ya no tendrán esa separación.
¿Cómo se enfrenta, entonces, el tema de la desigualdad?
Cuando mides desigualdad estás mirando el pasado, tomas la sociedad chilena y miras el stock, mientras más anterior es esa generación más desigual era; a medida que pasa el tiempo va muriendo una sociedad desigual para entrar en otra menos desigual. Educación y emprendimiento son las dos herramientas de movilidad social.
Respecto a ello y el tema tributario ¿cómo debería enfrentarse?
Hemos simplificado el sistema tributario chileno. Con 4 impuestos prácticamente se generan la mayor parte de la recaudación a diferencia de Brasil, por ejemplo, que tiene un sistema tributario muy complejo. Se ha estandarizado el mecanismo de pago. Sí, se mantiene el debate sobre la carga tributaria total. Con el Presidente Piñera se aumentaron los impuestos para el terremoto, es decir, gastos transitorios se podían financiar con aumentos transitorios. Pero si las necesidades de bienes públicos cambian en el tiempo, la discusión de cómo se financias también se podría debatir con el tiempo
Con la crisis financiera del 2008: ¿Hubo una alerta al sistema económico de mercado?
Diferencia entre más regulación y buena regulación. El error es pensar que con más regulación se soluciona el problema. Por ejemplo, en la crisis subprime de Estados Unidos los bancos debían reportar a 4 agencias reguladoras; el problema no es la cantidad, sino cuan efectiva es. El sistema norteamericano bancario desarrolló productos más sofisticados y el regulador se quedó atrás. No hay que quedarse contento con un sistema público más que regule, sino cómo se regula y cómo efectivamente te adelantas y vas al día a las exigencias del sector privado, que va creando cosas nuevas.
¿Qué podría pensar Miguel Kast con el actual descontento social que se aprecia en las calles?
Yo creo que dada su capacidad se hubiera dado cuenta de esto mucho antes que nosotros. Hubiera transmitido una luz de alerta mucho más temprana. Por ejemplo, con el problema de endeudamiento de los universitarios, el hubiera dado la luz de alerta mucho antes. Se habría percatado que venía y por lo tanto no habría que resolverlo de manera urgente ahora que estalló, sino hubiera sido antes. Ahora bien, ya producido el estallido, él hubiera actuado con rapidez y precisión, en orden a una solución concreta al problema.
Y, ¿qué solución podría poner hoy sobre la mesa?
No sé. Probablemente a mi se me ocurriera algo como Miguel en unos 200 años más.
Por Victor Hugo Moreno

